- CAPERUCITA ROJA SE VA FIESTA CON EL LOBO FEROZ -

Había una vez la caperucita roja que iba por el bosque:


 
- Lalalalarala!...-  Cantaba feliz y contenta.

Y se encontró al lobo feroz que le dijo con acento chulesco:
- ¿Ande vas? -


Y esta le contestó:
- ¿De fiesta, té apuntas?-

El lobo quedó paralizado por la respuesta. Todo el mundo le temía ya que él era el lobo que se comía a caperucita y su abuelita, como cada vez que se cuenta el cuento. Pero esta vez la caperucita le invitaba a ir de fiesta. Le ofrecía la posibilidad de cambiar el guión de la película.

El lobo pensó:
- ¡Que cojones! ¡Vamonos de fiesta! -

- lalalalala......- Cantaban los dos felices por el camino.
Y se encontraron con Bob Esponja y su amigo Patricio.


- ¿Eh amigos, adonde vais?- Preguntó Bob Esponja.
- Vamos de fiesta. ¿Os apuntáis?-
- ¡Claro! – Respondió.
- ¿Y tu Paticrio vienes?-
- No sé, me da pereza! – Respondió.
- Anda quítate la pereza de encima - Gritó Caperucita.
- Bueno, vale, de acuerdo-.

Y todos juntos se fueron a buscar a Calamardo, conocido por su buen humor (hablando irónicamente).


Llamaron a la puerta de su casa: ¡Toc toc! ¡Toc toc! Y así hasta veinte veces. Calamardo al fin abrió la puerta:

- ¡Pero se puede saber por que me llamáis un domingo a la 8 de la mañana! – Salió gritando por la puerta.
- ¿Te vienes de fiesta?-
- ¿Qué?, ¿estáis locos? ¡Que son las ocho de la mañana!-
- ¡Y que más da, así tenemos todo el día por delante! - Respondió Bob Esponja.

Todos se dieron cuenta de que Calamardo necesitaba un abrazo. Y entonces se lo dieron. Incluido el lobo, que tubo que vigilar con no clavar sus zarpas. Calamardo de resistió un rato pero al fin se rindió al abrazo.

- ¡Oh, que gustirrinín! Al principio no quería pero me ha gustado-. Pensó.

Luego siguieron todos de camino a la fiesta.
Por el camino apareció Son Goku con su bastón mágico:


-  ¡Ande vais!-  Pronunció con acento andaluz.
- ¡Vamos de fiesta! – Dijeron todos.
- ¿A donde?-
- ¡Ah, pues no sé! – Respondió caperucita, la cual estaba sintiendo cierto “tilín” al ver a ese guerrero alegre.
- ¿Alguien lo sabe? – preguntó Son Goku.
- Yo esperaba que la fiesta nos encontrase a nosotros – Respondió Bob Esponja.
- ¡Pues ya os ha encontrado!- Exclamó Son Goku con su gracioso acento andalú.
- Agarraos a mí que la fiesta está ahí arriba-.

Todos se agarraron a Son Goku y al alargar el bastón mágico subieron hacia el cielo. Hasta que llegaron a una nuve. Ahí había un fiestón del copón. ¡Juerga por un tubo! Todos sonrieron y se pusieron a bailar.

El lobo, que se sentía fuera de lugar aunque contento de estar ahí, no sabía como actuar. Le dijo a caperucita:

- ¿Oye, por qué no nos hacemos unas rayitas?

Caperucita quedó sorprendida y horrorizada.

- Eso es malo, te abre el canal a energías muy chungas.-

Respondió Caperucita. La cual cada vez se sentía más atraída por los músculos varoniles de Son Goku. El lobo se sintió contrariado.
Entonces entró en escena Bob Esponja.

- A ver, lobo feroz. Siéntate conmigo a meditar. Cierra los ojos y fíjate en el mundo de luz y color en el que estamos. ¡Llénate de esos colores!-

El lobo, ya no tan feroz, fue llenándose de esos colores. Sintió como su corazón se limpiaba y se llenaba de amor.

- ¡Oh, que sensación más bonita! ¡Ahora veo la auténtica luz! ¡Dios mío! ¡Cómo mola!-

El lobo se tomó su tiempo y luego volvió a la fiesta. Vaya marcha que llevaba el tío!

Mientras tanto Son Goku empezaba a quedarse prendado de los ojitos y la sonrisa de caperucita.

- ¡Ay que linda que es!. ¡Está de buen ver!-. Pensaba.

Mientras tanto apareció Papa Noel que se puso a repartir regalos:

- ¡Jo Jo Jou!.-  Exclamó.

Todos recibieron y aceptaron sus regalos muy contentos por ello.

Luego Patricio, que no paraba de jugar con Calamardo a hacer pompas de jabón, se fijo en que abajo en la Tierra muy poca gente se divertía.

- ¡Paren la fiesta! -  Gritó.

Todos le miraron.
- ¡Abajo necesitan bailar! – Exclamó.
- ¡Pues venga para abajo! – Contestó Calamardo.

Así que bajaron la nube a nivel de Tierra.

- ¿Y ahora como hacemos para  que la gente venga aquí? – Se preguntaron.
- ¡Fácil! Damos cuatro voces y el boca a boca ya hará su trabajo, vendrá quien tenga que venir–. Respondió caperucita.
- ¿Y si viene alguien a estropear la fiesta? – Dijo el lobo, conocedor de que hasta hace poco era él mismo el estropeador.´
- ¡Pedimos protección a los angelitos y hacemos un círculo de luz protectora!-. Respondió Son Goku
- ¡Bien! - Gritaron todos

La fiesta continuó y todos se lo pasaron estupendamente. Especialmente Son Goku y Caperutica que en un rincón estaban besándose y metiéndose mano.

Y chumba que te chumba, se lo pasaron bien bailando la rumba.


Carles Gallego ©2010
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